
RENO, NV.- El Gobierno de Donald Trump está considerando cerrar casi 30 embajadas y consulados estadounidenses en el extranjero, en lo que sería una de las reducciones más significativas de la presencia diplomática de Estados Unidos en las últimas décadas. La propuesta forma parte de un ambicioso esfuerzo por redimensionar el aparato gubernamental, liderado por el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), respaldado por el empresario Elon Musk.
Un documento interno del Departamento de Estado, obtenido por CNN, detalla las recomendaciones para cerrar 10 embajadas y 17 consulados, además de redimensionar otras misiones diplomáticas estratégicas en países como Somalia e Iraq, clave para la lucha contra el terrorismo.
La lista preliminar incluye embajadas en Malta, Luxemburgo, Lesoto, la República del Congo, la República Centroafricana y Sudán del Sur. Asimismo, propone el cierre de consulados en países como Francia (cinco consulados), Alemania (dos), Bosnia y Herzegovina (dos), Reino Unido, Sudáfrica y Corea del Sur. Muchos de estos se encuentran en Europa y África, aunque también se contemplan cierres en Asia y el Caribe.
El documento aclara que las funciones diplomáticas de las oficinas cerradas serían asumidas por misiones en países vecinos. Sin embargo, esta estrategia genera preocupación entre expertos en política exterior, que alertan sobre una posible pérdida de influencia global y de capacidad de respuesta diplomática de EE.UU.
Según el texto, la evaluación se basó en “la retroalimentación de las oficinas regionales y la carga de trabajo interinstitucional y consular, el costo por puesto de contratación directa de EE.UU., la condición de las instalaciones y las calificaciones de seguridad”.
Además del cierre de misiones, el documento propone “redimensionar” las operaciones en Japón y Canadá, utilizando modelos de misiones más grandes con funciones consolidadas. También se considera implementar “puestos de trabajo livianos de estilo FLEX con enfoque y personal limitados” y la creación de liderazgos de doble función en oficinas multilaterales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la UNESCO, ambas con sede en París.
Aún no está claro si el secretario de Estado, Marco Rubio, ha aprobado las recomendaciones presentadas en el informe. De las embajadas señaladas para cerrar, sólo Malta y Luxemburgo tienen designados embajadores por parte de la administración de Trump. La falta de nombramientos y el silencio de Rubio aumentan la incertidumbre sobre el futuro de estas representaciones diplomáticas. La propuesta coincide con una visión más austera del gobierno federal promovida por el presidente Trump en su segundo mandato, que busca reducir costos operativos a través de una reestructuración institucional a gran escala.





