RENO, NV.- El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva para iniciar el proceso de desmantelamiento del Departamento de Educación, en un acto realizado en la Casa Blanca. La medida busca devolver la autoridad educativa a los estados, aunque manteniendo algunos servicios clave bajo supervisión federal.
“Hoy estamos firmando una orden crucial para comenzar a eliminar el Departamento de Educación de una vez y por todas. Suena extraño. Todo el mundo sabe que tenemos que hacer esto. Tenemos que educar a nuestros niños”, declaró Trump durante el evento.
El mandatario también mencionó que países como Dinamarca, Suecia y China tienen sistemas educativos más avanzados que el de Estados Unidos y prometió mejorar la calidad de la educación para estar a la par de estas naciones.
¿Qué pasará con los programas educativos clave?
La orden ejecutiva instruye a la secretaria de Educación, Linda McMahon, a “tomar todas las medidas necesarias para facilitar el cierre del Departamento de Educación y devolver la autoridad educativa a los estados”. Sin embargo, la Casa Blanca aseguró que los servicios esenciales seguirán operando.
Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, afirmó que “las funciones críticas” del Departamento de Educación, como los préstamos estudiantiles y las becas Pell, seguirán bajo la jurisdicción del gobierno federal, aunque en una estructura “mucho más pequeña”. No confirmó si estos programas podrían ser eliminados en el futuro.
El anuncio ha generado un amplio debate sobre el futuro de la educación en el país. Los defensores de la descentralización educativa argumentan que devolver la autoridad a los estados permitirá una mejor gestión de los recursos y adaptará la educación a las necesidades locales. Sin embargo, los críticos advierten que podría aumentar la desigualdad entre los diferentes sistemas estatales y dificultar el acceso a oportunidades educativas para millones de estudiantes.
Con esta orden, la administración Trump marca un hito en su objetivo de reducir la influencia del gobierno federal en la educación. No obstante, el proceso de cierre del Departamento de Educación podría enfrentar desafíos legales y administrativos antes de concretarse.





