
RENO, NV.- La decisión del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) de suspender la traducción de sus contenidos meteorológicos a otros idiomas ha encendido las alarmas entre expertos y comunidades vulnerables. Según se informó, el cambio responde a la expiración de un contrato con el proveedor de traducciones automáticas, una medida que, en palabras de especialistas, podría significar la diferencia entre la vida y la muerte para millones de personas.
El portavoz del NWS, Michael Musher, explicó que la agencia “pausó” las traducciones luego de que caducara su contrato con la empresa de inteligencia artificial Lilt, la cual había asumido esta función desde finales de 2023. Este proveedor sustituía a los antiguos métodos manuales, considerados demasiado laboriosos y poco sostenibles por la agencia.
El impacto de esta decisión podría ser significativo. Casi 68 millones de personas en Estados Unidos hablan un idioma distinto al inglés en casa, incluidos 42 millones de hispanohablantes, según datos del Censo de 2019. Para muchos de ellos, comprender terminología técnica sobre el clima en inglés puede ser complicado, y más aún en momentos de emergencia.
Norma Mendoza-Denton, catedrática de Antropología en la Universidad de California en Los Ángeles, advirtió que incluso quienes manejan conversaciones básicas en inglés pueden no comprender alertas meteorológicas complejas. “Eso podría ser la diferencia entre la vida y la muerte para alguien”, declaró en entrevista con CNN.
Lilt, el proveedor de inteligencia artificial, ofrecía traducciones en español, chino, vietnamita, francés y samoano. El contrato terminó en medio de recortes presupuestarios impulsados por el gobierno del presidente Donald Trump, que también afectaron a otras áreas dentro de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), bajo la cual opera el NWS. Las preguntas sobre el contrato fueron remitidas por la NOAA a una publicación en su sitio web, que simplemente anunciaba que el contrato había expirado, sin dar mayores explicaciones ni fechas de renovación.
El investigador Joseph Trujillo-Falcón, de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, ha trabajado con la NOAA en proyectos sobre cómo mejorar la accesibilidad de la información meteorológica. Advierte que la falta de acceso en múltiples idiomas pone en peligro a comunidades enteras. Su trabajo se ha centrado en adaptar la comunicación del riesgo climático a diversas audiencias mediante el uso de inteligencia artificial.
“No poder leer las alertas meteorológicas urgentes podría ser una cuestión de vida o muerte”, insistió Trujillo-Falcón.
Hasta el momento, no se ha informado si el contrato será renovado o si se buscará otra alternativa para continuar ofreciendo traducciones. Mientras tanto, las comunidades que no dominan el inglés quedan desprotegidas ante alertas de tormentas, tornados, huracanes y otros fenómenos naturales.





