El proyecto de ley 510, que fue aprobado en 1985, año en el que se volvió ley en la legislatura de Nevada, pero fue impugnada en los tribunales de apelaciones y declarada inconstitucional, lo que detuvo su aplicación.
Pero la ley se reactivó después de que una jueza de un tribunal federal de distrito levantara un bloqueo administrativo y desde ya se le exige a los médicos notificarle a los padres de una menor de 18 años de edad que su hija desea realizarse un aborto al estar embarazada.
“Porque finalmente, después de 40 años, se le regresó un derecho cuando muchachas menores de 18 años quieren ir a hacerse un aborto, por lo menos 1 padre se le tiene que notificar, lo cual creemos es un gran logro”, dijo Krystal Minera-Alvis, directora de Nevada Right to Life.
Este cambio se da en Nevada tras la decisión de la corte suprema del 2023, cuando anuló el fallo Roe v. Wade, que modificaba las leyes de aborto a nivel nacional.
Sin embargo, no todos están a favor. La organización Planned Parenthood Mar Monte presentó una demanda contra Nevada en una corte estatal para detener su implementación.
“Que no existan barreras de gobierno que los ponen en peligro y retrasan su acceso a la atención médica urgente, eso es lo más importante, que si requieren atención médica, es inmediata, no hay que esperar para que ellos reciban ese cuidado”, dijo la directora de campañas de Reproductive Freedom for All, Denise López.
La demanda busca una orden judicial de medidas cautelares con la esperanza de bloquear la notificación a los padres.





