La joven Lanie Smith, aún no puede creer que ahora tiene el riñón de su madre funcionando como si fuera el suyo, dentro de su cuerpo.

“Los médicos me brindaron mucho apoyo y cariño, y para la comunidad es un gran logro. Nadie en el norte de nevada ha recibido un trasplante de riñón; yo soy la primera”, dijo Lanie Smith, receptora del riñón.
Por años, se sometió a diálisis, pero su salud empeoró y fue su propia madre Melanie Davis quien le donó su órgano vital. La cirugía se llevó a cabo en el hospital Renown.
“Tendrían que viajar a Salt Lake, San Francisco, o a Las Vegas, para no nada más ser avaluado y hacer todas las citas necesarias para ver si son candidatos, tendrían que viajar allá y quedarse a veces seis semanas o dos meses después del transplante”, dijo Manny Luna, coordinador de trasplantes en Renown.
Pero ahora, las personas pueden operarse en Reno y recibir el trasplante de riñón. Todos los pacientes que ya están recibiendo diálisis califican para un trasplante de riñón, pero la espera es larga, afirma Luna.
Se estima que casi 700 nevadenses están en una lista de espera para un trasplante de riñón. Este avance médico en Renown cambia la dinámica de cómo los pacientes con necesidad de un trasplante reciben atención de salud localmente.





