RENO, NV – En un golpe significativo contra el crimen organizado en el norte de Nevada, Jose Martinez-Aguilar, de 53 años, ha sido sentenciado a más de cuatro años de prisión tras declararse culpable de participar en una red de robo minorista que operaba desde su propio establecimiento comercial.
La investigación, liderada por la Unidad Regional de Supresión del Crimen (RCSU) y el Programa de Ofensores Reincidentes (ROP), reveló que la taquería Roberto’s, ubicada en el 4455 S. Virginia, servía como fachada para una operación de “fencing” o recepción de artículos robados. Martinez-Aguilar, dueño del local, fue identificado como el cerebro detrás del esquema que afectaba directamente a los comercios del corredor de Virginia Street.
Una operación encubierta de alta precisión
El éxito del caso se atribuye a una colaboración sin precedentes entre las autoridades y el sector privado. Empresas como Home Depot, JC Penney y TJX Companies no solo proporcionaron recursos de vigilancia, sino que donaron mercancía real para ser utilizada en el operativo.
Detectives utilizaron a un informante confidencial y a un oficial encubierto para vender esta mercancía “supuestamente robada” en la taquería en seis ocasiones distintas. Según el informe oficial, el oficial encubierto logró establecer una relación tan estrecha con el acusado que este último llegó a entregarle “listas de compras” con los artículos específicos que deseaba que fueran sustraídos de las tiendas.
Durante los allanamientos realizados en el negocio y la residencia de Martinez-Aguilar, la policía incautó miles de dólares en mercancía. Personal de prevención de pérdidas de 17 minoristas diferentes acudió para identificar productos pertenecientes a sus establecimientos. Además, se hallaron herramientas de corte junto a dispositivos de seguridad removidos, confirmando el proceso de “limpieza” de los artículos antes de su reventa.
Impacto en la comunidad y los precios
Durante la audiencia de sentencia, el Fiscal de Distrito Adjunto Jefe, Matt Lee, enfatizó que estos delitos generan un “efecto dominó negativo” que pone en riesgo la seguridad y el bienestar económico de la región.
“El robo minorista organizado no es un delito sin víctimas. Aumenta los precios para los consumidores, daña a los negocios legítimos y alimenta otras actividades criminales”, declaró el Fiscal de Distrito del Condado Washoe, Chris Hicks.
La Honorable Kathleen Drakulich presidió el caso e impuso la sentencia, enviando un mensaje claro sobre las consecuencias de lucrar con el mercado negro.





