
RENO, NV.- El presidente Donald Trump ha intensificado las políticas migratorias, proponiendo recortes significativos en programas de asistencia federal que podrían afectar a miles de familias con estatus migratorio mixto. Aunque la intención declarada es reducir los incentivos para la inmigración ilegal, estas medidas podrían impactar a ciudadanos estadounidenses, especialmente niños, que viven en hogares con miembros indocumentados.
El proyecto de ley fiscal aprobado recientemente por la Cámara de Representantes incluye disposiciones que limitarían el acceso a programas como Medicaid y Medicare para ciertos inmigrantes. Además, se propone restringir el crédito fiscal por hijos a padres que cuenten con un número de Seguro Social válido, excluyendo así a muchos inmigrantes indocumentados.
Estas medidas también impedirían que inmigrantes autorizados, accedan a seguros médicos subvencionados por la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio. Esto afectaría a refugiados, personas con asilo concedido y beneficiarios del Estatus de Protección Temporal, así como a los protegidos por la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
Según datos del American Immigration Council, en Nevada, aproximadamente 136,000 ciudadanos estadounidenses viven con al menos un familiar indocumentado. Esto representa una proporción significativa de la población del estado, lo que sugiere que las políticas propuestas podrían tener un impacto considerable en la comunidad local.
Además, un informe de la Kaiser Family Foundation indica que en 2016, alrededor de 87,000 niños ciudadanos en Nevada, hijos de al menos un padre inmigrante, estaban cubiertos por Medicaid. Las restricciones propuestas podrían poner en riesgo la cobertura médica de estos menores.
Expertos en inmigración y defensores de los derechos de los inmigrantes advierten que estas políticas podrían afectar negativamente a los niños ciudadanos que viven en hogares con padres indocumentados. La American Academy of Pediatrics ha señalado que el estrés asociado con la amenaza de deportación de los padres puede tener efectos perjudiciales en el desarrollo físico y mental de los niños, incluyendo problemas de salud a largo plazo.
El proyecto de ley aún debe pasar por el Senado, de aprobarse, marcaría un cambio importante en la política de asistencia social, con impacto directo en familias de todo el país, incluyendo miles en Nevada.





