
RENO, NV.- El Senado de Nevada recibió esta semana el proyecto de ley SB505, impulsado por la senadora estatal Robin Titus y el asambleísta Gregory Hafen, con el fin de reducir la fuerte dependencia que tiene el estado del combustible proveniente de California. La iniciativa fue presentada formalmente este lunes 26 de mayo y ya fue remitida al Comité de Operaciones Legislativas y Elecciones para su revisión.
Actualmente, Nevada importa aproximadamente el 88 % de los cinco millones de galones de combustible que consume diariamente desde refinerías ubicadas en California, según la oficina de Titus. Esta dependencia, sumada a los altos precios del combustible, motivó la creación de esta propuesta legislativa de carácter urgente.
La propuesta busca establecer el Grupo de Trabajo de Resiliencia Energética, una entidad compuesta por 11 miembros designados por el gobernador de Nevada y líderes legislativos de ambos partidos. Este grupo tendría la responsabilidad de evaluar los riesgos económicos, de salud y de seguridad nacional derivados de la dependencia energética actual, explorar alternativas para diversificar el suministro de gasolina y formular soluciones concretas, como la construcción de un oleoducto desde la Cuenca Pérmica (Texas y Nuevo México), la expansión de importaciones desde refinerías en Salt Lake City y el impulso a combustibles alternativos.
De acuerdo con el texto legislativo, el grupo deberá entregar un informe detallado con recomendaciones a la Oficina del Asesor Legislativo antes del 1 de febrero de 2027, previo al inicio de la 84ª sesión legislativa estatal.
Según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), Nevada tiene el quinto precio promedio más alto de gasolina en Estados Unidos, con una diferencia de 75 centavos por galón sobre el promedio nacional. Esta situación ha generado preocupación en la población y ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar las fuentes de abastecimiento.
“La dependencia de Nevada de la red de refinerías en California, que está disminuyendo, representa una amenaza para nuestra economía y contribuye al aumento de precios”, señaló Titus en un comunicado difundido esta semana.
Su colega y coautor del proyecto, Gregory Hafen, agregó que esta iniciativa busca “proteger la economía de Nevada, reducir los costos en las estaciones de servicio y fortalecer la independencia energética del estado”.





