LAS VEGAS, NV.- El debate sobre las ciudades y estados santuario en Estados Unidos ha cobrado relevancia en los últimos años, y Nevada se encuentra en el centro de esta discusión. Aunque no es oficialmente un estado santuario, sus políticas y la alta dependencia de la mano de obra inmigrante han llevado a que muchos lo consideren como tal en la práctica.
El concepto de “estado santuario” no tiene una definición legal precisa, pero generalmente se refiere a jurisdicciones que limitan la cooperación con las autoridades federales de inmigración, como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Estas medidas buscan proteger a los inmigrantes indocumentados de la deportación, evitando que las fuerzas del orden locales actúen como agentes de inmigración.
Las políticas migratorias en Nevada
Nevada ha implementado diversas políticas favorables a los inmigrantes. En 2013, el estado comenzó a otorgar privilegios de conducción a residentes indocumentados, una medida que facilitó su movilidad y acceso a oportunidades laborales. Además, el estado cuenta con una economía que depende significativamente de la mano de obra inmigrante, especialmente en sectores como la hostelería y el ocio.
Sin embargo, el estatus de Nevada como estado santuario es objeto de debate. Mientras que algunas jurisdicciones locales han adoptado medidas que limitan la cooperación con ICE, la ciudad de Las Vegas ha dejado claro que cumple con las regulaciones federales en materia de inmigración.
Historia del movimiento santuario en EE.UU.
El movimiento a favor de las ciudades santuario en Estados Unidos se remonta a la década de 1980, cuando algunas jurisdicciones comenzaron a adoptar políticas para proteger a los refugiados centroamericanos que huían de la inestabilidad política en sus países de origen. En 1982, varias iglesias del suroeste de EE.UU. se declararon santuario para refugiados, y en 1985, San Francisco aprobó la resolución “Ciudad de Refugio”, prohibiendo el uso de fondos municipales para colaborar con autoridades de inmigración.
La postura del gobierno federal y estatal
En 2017, el Departamento de Justicia de Estados Unidos evaluó si el Condado Clark, que incluye Las Vegas, debía ser considerado una ciudad santuario. Aunque las autoridades locales afirmaron que el condado no tenía tal estatus, el gobierno federal analizó la posibilidad de incluirlo en una lista de jurisdicciones que podrían enfrentar recortes en fondos federales por supuestamente proteger a inmigrantes indocumentados.
El expresidente Donald Trump amenazó con recortar fondos a ciudades santuario y en lo que va de su administración se están impulsaron medidas más estrictas contra estos lugares. En esa línea, la fiscal general Pam Bondi ordenó la suspensión de fondos del Departamento de Justicia para ciudades con políticas de santuario. “Le haré sentirse orgulloso y haré que el país esté orgulloso”, dijo Bondi ante el presidente. “Devolveré la integridad al Departamento de Justicia y combatiré el crimen violento en todo el país y el mundo. Haré que Estados Unidos vuelva a ser seguro”.
Por su parte, el actual gobernador de Nevada, Joe Lombardo, ha sido enfático en su postura: “Mientras yo sea gobernador, Nevada seguirá cumpliendo la ley federal”, afirmó en un comunicado. Esto en relación a la postura de algunos políticos demócratas en el estado, que buscan categorizarlo como un santuario para inmigrantes indocumentados.
El rol de las fuerzas del orden en Nevada
El Departamento de Policía Metropolitana de Las Vegas ha reiterado que no hace cumplir violaciones de leyes de inmigración ni participa en redadas de deportación masiva. No obstante, en ciudades como Henderson, las autoridades alertan a ICE si un inmigrante indocumentado es ingresado en su cárcel, pero no colaboran activamente con las deportaciones. Además, el Centro de Detención de Henderson funciona como un centro de detención de ICE, lo que refuerza la conexión de la ciudad con las políticas federales de inmigración.
Impacto de la inmigración en Nevada
Según un estudio de 2022 del Pew Research Center, Nevada alberga a casi 200,000 inmigrantes indocumentados, muchos de ellos en hogares con estatus migratorio mixto. Además, el estado tiene el mayor porcentaje de inmigrantes indocumentados en su fuerza laboral, con un 8.6%. Se estima que 150,000 inmigrantes indocumentados están empleados en Nevada, principalmente en la industria hotelera y de ocio.
A pesar de que Las Vegas y otras ciudades del estado no cuentan con políticas oficiales de santuario, la gran cantidad de inmigrantes indocumentados en la región hace que la conversación sobre la protección y los derechos de estas comunidades siga vigente. Con un gobierno estatal que reafirma su compromiso con el cumplimiento de la ley federal y una población inmigrante significativa que impulsa la economía del estado, Nevada se encuentra en una posición única dentro del debate sobre las políticas de inmigración en Estados Unidos.





