
RENO, NV – Con el festival Burning Man a la vuelta de la esquina, la Autoridad de Transporte de Nevada (NTA) ha emitido una enérgica advertencia tanto a los locales como a los visitantes: proporcionar u aceptar transporte no autorizado y pagado hacia la Black Rock Playa es ilegal y las consecuencias son severas, incluyendo multas de hasta $10,000 y la confiscación inmediata del vehículo.
La advertencia surge para evitar que se repitan incidentes como el del año pasado, cuando una mujer de Reno fue sorprendida con miles de dólares en multas por transportar “burners” (asistentes al festival) a la Playa. Las autoridades enfatizan que cuando el dinero cambia de manos por un viaje, la actividad deja de ser un favor y se convierte en un servicio regulado por el estado.
“Sabemos que hay un fuerte espíritu de comunidad e intercambio en Burning Man, pero cuando el dinero cambia de manos por un viaje, se convierte en una actividad regulada”, dijo Todd Park, comisionado adjunto interino de la NTA. “El transporte sin licencia pone a los pasajeros en un riesgo grave”.
La NTA subraya que los conductores de aplicaciones de viaje compartido (rideshare) que operan “fuera de la aplicación” o solicitan viajes a cambio de efectivo están violando la ley. Esto se debe a que el seguro comercial requerido solo está en efecto cuando el viaje se realiza a través de la plataforma oficial. Un conductor que acepte dinero en efectivo y sufra un accidente sería considerado un conductor sin seguro, asumiendo responsabilidad personal por todos los daños y lesiones.
Además de los riesgos de seguro, los operadores con licencia deben someterse a verificaciones de antecedentes y cumplir con los requisitos de seguridad vehicular, estándares a los que los conductores sin licencia no están sujetos.
“Si ofreces un viaje para ayudar a alguien, eso es una cosa. Pero si estás cobrando dinero, incluso si es ‘solo para cubrir la gasolina’, podrías estar infringiendo la ley”, agregó Park. “Sabemos que la responsabilidad cívica es un principio fundamental de la cultura ‘burner’ y no queremos que la experiencia de nadie termine con una multa o un auto remolcado”.





