En el Valle de Coachella, un grupo de mujeres de la comunidad de North Shore está respondiendo a una necesidad urgente en un contexto marcado por dificultades económicas y temores relacionados con la inmigración.
Ante el aumento del costo de vida y la incertidumbre que enfrentan muchas familias, algunas personas han optado por permanecer en sus hogares por miedo a una posible deportación, limitando su acceso a recursos básicos. Para atender esta situación, las organizadoras han puesto en marcha jornadas de distribución de alimentos dirigidas especialmente a estas comunidades vulnerables.
Las voluntarias buscan ofrecer un espacio seguro y solidario, donde las familias puedan recibir apoyo sin temor ni estigmatización. Su labor, señalan, nace del compromiso de ayudar a quienes más lo necesitan en momentos de adversidad.
Esta iniciativa comunitaria demuestra cómo la solidaridad local puede marcar una diferencia real, llevando alimento y esperanza a quienes enfrentan tiempos difíciles.
Fuente original: Noticias Notivalle
Por Antonio Marquez
6 Feb, 2026





