RENO, NV – Southwest Airlines está modificando su histórica política Southwest de asientos para pasajeros de talla grande, quienes pronto deberán comprar un segundo asiento adyacente para poder volar. La nueva regla, que ha generado debate, fue publicada en el sitio web de la aerolínea la semana pasada y entrará en vigor el 27 de enero.
La compañía, con sede en Dallas y la más concurrida en el Aeropuerto Internacional Harry Reid de Las Vegas, permitirá que los pasajeros soliciten un reembolso por el segundo asiento una vez completado el viaje, pero solo si el vuelo no estaba completamente reservado.
Bajo las nuevas directrices, la aerolínea pide a los pasajeros que “sean proactivos con sus necesidades” y adquieran dos asientos si consideran que su cuerpo invadirá el espacio del asiento contiguo, utilizando los reposabrazos como la línea divisoria. La aerolínea indicó que su personal determinará si un pasajero necesita un segundo asiento para garantizar un vuelo seguro. Este cambio representa un giro respecto a su política anterior, que durante años permitió a clientes de mayor tamaño comprar dos asientos por el precio de uno cuando el avión no estaba lleno.
La fecha del cambio, el 27 de enero, es significativa, ya que coincide con otras dos transformaciones importantes para la aerolínea: la introducción de asientos asignados, abandonando su tradicional sistema de abordaje por orden de llegada, y la implementación de tarifas por equipaje documentado.
“Cualquier cliente que viaje en un itinerario que incluya una aerolínea asociada y que no pueda ser acomodado de manera segura en un solo asiento, deberá comprar un asiento adicional no reembolsable”, especifica el sitio web de la compañía. La aerolínea no ha ofrecido estadísticas sobre cuántos pasajeros solicitan anualmente un segundo asiento.
Históricamente, Southwest ha sido elogiada por su inclusión hacia los pasajeros de talla grande. Los críticos argumentan que la nueva política socava su reputación amigable con el cliente, mientras que otros defienden la medida como una forma de ser más justos con todos los viajeros.





