Cada mes de julio se dedica a reforzar la concientización sobre los rayos ultravioleta (UV) y la prevención del cáncer de piel, una enfermedad cuya incidencia ha aumentado de forma notable en las últimas décadas. La exposición prolongada al sol, especialmente sin protección, sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para la salud cutánea.
En este contexto, el testimonio del doctor Iván Meléndez, especialista en dermatología, cobra especial relevancia. Además de su experiencia profesional, el médico enfrenta un diagnóstico personal de cáncer cutáneo, una vivencia que refuerza el mensaje sobre la importancia de la prevención y la detección temprana.
Testimonio y experiencia del doctor Iván Meléndez
Meléndez fue diagnosticado recientemente con carcinoma escamoso, uno de los tipos más comunes de cáncer de piel, que se origina en las células escamosas de la epidermis. De acuerdo con el especialista, esta enfermedad suele desarrollarse tras años de exposición acumulada a la radiación ultravioleta.
El médico recuerda que en generaciones pasadas no existía una cultura extendida de protección solar. “Somos de la generación que nos gustaba disfrutar del sol en la playa sin bloqueadores. Eso ha dejado secuelas en la piel que pueden manifestarse años después. Mi diagnóstico me hizo entender la importancia de estar alerta ante cualquier lesión sospechosa”, señaló.
Meléndez subraya que una detección temprana puede cambiar de manera significativa el pronóstico. Según explica, un diagnóstico oportuno puede elevar hasta en un 95 % las posibilidades de supervivencia.
Recomendaciones para prevenir el cáncer de piel
El dermatólogo insiste en que la prevención debe ser una práctica constante para toda la familia. Entre las medidas más importantes, recomienda el uso de protector solar con factor de protección solar (SPF) de 30 o superior, aplicado sobre toda la piel expuesta al menos 30 minutos antes de salir al sol y reaplicado cada dos horas, o con mayor frecuencia si hay sudoración o contacto con agua.
También aconseja evitar la exposición directa durante las horas de mayor intensidad solar, entre las 10:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde. Durante ese periodo, los rayos UV alcanzan niveles más elevados y aumentan el riesgo de daño en la piel.
Además, el especialista recomienda observar con atención cualquier cambio inusual en la piel, como manchas, lesiones o heridas que no cicatrizan después de aproximadamente tres meses. “Si una lesión persiste y no se relaciona con afecciones comunes como acné, psoriasis o eczema, es fundamental consultar a un dermatólogo sin demora”, advirtió.
Concientización y detección temprana
El efecto acumulativo de los rayos ultravioleta sobre la piel es una preocupación de salud pública que debe abordarse desde edades tempranas. Las campañas de concientización durante julio buscan impulsar cambios de hábitos y promover una cultura de cuidado, tanto en niños como en adultos.
Meléndez considera que educar a las nuevas generaciones sobre los riesgos de la exposición solar y normalizar el uso diario de protector solar puede reducir de manera importante la incidencia del cáncer de piel en el futuro. También llamó a fortalecer el acceso a información confiable, a exámenes dermatológicos regulares y a espacios públicos con sombra para favorecer la protección durante actividades al aire libre.
El mensaje, afirma, es claro: el cuidado personal, la prevención y la consulta médica oportuna son herramientas fundamentales para proteger la salud de la piel y reducir los casos de cáncer cutáneo.
Recursos adicionales
Para más información sobre la prevención del cáncer de piel y los cuidados frente a la exposición a los rayos ultravioleta, se recomienda consultar las guías oficiales de organizaciones de salud reconocidas:
Sociedad Americana Contra El Cáncer – Cáncer de Piel
Fuente original: Noticias Laredo
10 Jul, 2026

