San Diego, CA — Un reciente informe del condado de San Diego sobre las muertes bajo custodia en cárceles ha reavivado el llamado a la transparencia en los centros de detención, según defensores de derechos humanos. El reporte ha sido revelado esta semana, generando respuestas preocupantes por la atención médica y la información disponible.
La organización Salvando Vidas Bajo Custodia en California organizó una conferencia de prensa en respuesta al estudio, que analiza las muertes en las instalaciones carcelarias del condado en los años recientes.
“Exactamente como las familias han estado denunciando y lamentando durante años”, comentó Yusef Miller, integrante de Saving Lives in Custody California.
El informe ha reavivado las discusiones sobre el nivel de transparencia en el sistema carcelario del condado.
“Se cuestiona qué tan transparente es el Departamento del Sheriff; esa falta de transparencia impide una comprensión completa de lo que falla en las cárceles”, explicó Miller.
Durante la conferencia, familiares de personas fallecidas bajo custodia brindaron sus testimonios.
“Nada hicieron para asistir a mi hija, a pesar de contar con múltiples oportunidades para salvar su vida”, declaró Diana Sánchez, madre de una joven fallecida bajo custodia.
Uno de los casos destacados es el de Vianna Granillo, de 25 años, quien murió mientras estaba detenida en el centro de detención Las Colinas. Su madre acusa que ingresó bajo efectos de fentanilo y alcohol, sin recibir la atención médica necesaria.
El caso de Elisa Serna, de 24 años, también resuena. Detenida en 2019 en el mismo centro, su madre asegura que su hija, quien lidiaba con adicción, no recibió atención médica oportuna.
“Con el paso de los días empeoró su salud. Sufría convulsiones, golpeándose contra las paredes… y falleció cinco días después”, relató Paloma Serna, madre de Elisa.
El estudio revela que casi el 55% de las muertes bajo custodia en los últimos 12 años no se clasificaron como naturales. Entre menores de 30 años, las causas principales fueron sobredosis y suicidio.
El informe detalla que aproximadamente la mitad de las personas fallecidas eran blancas, una cuarta parte hispanas y cerca del 12% afroamericanas.
Para los defensores, el problema crucial sigue siendo el acceso a información completa.
“No es posible realizar un análisis exhaustivo porque no se proporciona la información como debería”, enfatizó Miller.
La Oficina del Alguacil del Condado de San Diego puntualizó en un comunicado que los datos fueron compartidos conforme a las leyes de privacidad y seguridad, y que, a pesar de limitaciones, la agencia se compromete con la transparencia y la mejora continua de sus sistemas de reporte.
Los defensores han solicitado una auditoría de los programas de salud mental y del manejo de medicamentos en las cárceles, advirtiendo que, sin cambios concretos, las muertes podrían seguir ocurriendo.