Reno, NV- En una ciudad construida sobre grandes apuestas, la más reciente no se encuentra en un casino, sino en el futuro de la hospitalidad. El Hotel Otonomus celebró su gran inauguración en Las Vegas, en un evento que congregó a empresarios y diplomáticos para presentar una carta de presentación audaz: un concepto que busca romper las reglas de una industria que, según sus directivos, ha permanecido estancada por más de un siglo.
Con una fusión de lujo y tecnología de punta, Otonomus no solo abre sus puertas, sino que propone un nuevo paradigma de servicio que ya está generando eco a nivel internacional, confirmando que en Las Vegas se siguen marcando las tendencias globales.
Adiós al Check-in: La Revolución del Servicio Predictivo
La filosofía del Hotel Otonomus parte de una premisa simple pero poderosa, expresada por su presidente de Desarrollo de Negocios Globales, Steve Escalante: “La industria hotelera es casi lo mismo por los últimos 100-200 años”. Para romper con esa inercia, el hotel elimina por completo uno de los procesos más tradicionales y tediosos: el registro en recepción.
“El hotel debe de saber ‘oh, ya llegó a Las Vegas’, déjame hacer check in. Pum, un botón”, explica Escalante. “No se debe hacer procesos antiguos porque la tecnología ya existe”. El objetivo es utilizar la automatización para anticiparse a las necesidades del huésped, creando lo que él denomina el “factor wow”. Se trata de un servicio predictivo donde la tecnología se encarga de lo rutinario para que la experiencia sea fluida y sorprendente. “Les estamos dando otro nivel de servicio que no existe ahorita, porque la tecnología lo está haciendo más rápido que nosotros como seres humanos podemos hacer”, afirma.
Tecnología al Servicio del Humano, no en su Reemplazo
A pesar del fuerte componente tecnológico, Escalante es enfático en que la automatización no busca reemplazar al personal, sino potenciarlo. La visión es liberar a los empleados de tareas repetitivas para que puedan dedicarse por completo a la atención personalizada y a crear conexiones genuinas con los huéspedes.
“Parte del concepto es utilizar la tecnología para darle la oportunidad a los trabajadores que tenemos para que se enfoquen en los que se están quedando”, subraya. De esta manera, el toque humano se vuelve más significativo, enfocado en la calidad de la interacción y no en la mecánica del proceso.
Privacidad y Personalización: “El Poder está con Uno Mismo”
Tanta personalización y automatización inevitablemente generan preguntas sobre la privacidad de los datos. El Hotel Otonomus aborda esta preocupación de frente, asegurando que el control final siempre recae en el huésped.
“Cada persona que se queda va a tener su propia información y va a tener la opción de lo que quiere utilizar o no”, detalla Escalante. “¿Quiere usar redes sociales o no? El poder está con uno mismo”. Esta política permite a los visitantes decidir su nivel de interacción con la tecnología del hotel, garantizando que la personalización no se haga a costa de su privacidad.
Un Modelo de Interés Internacional: El Salvador Pone sus Fichas
La visión innovadora de Otonomus ya ha cruzado fronteras. Prueba de ello fue la presencia en la inauguración del vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, quien ve en este modelo una oportunidad para su país. “Principalmente porque estamos en la etapa de promover la inversión extranjera en nuestro país”, declaró Ulloa.
El Salvador está impulsando activamente su industria turística y busca atraer a grandes franquicias para desarrollar hoteles en su costa, donde enfrentan un “déficit habitacional”. Para ello, ofrecen un poderoso incentivo a los inversionistas: cero impuestos sobre la renta. La propuesta de Otonomus, centrada en la eficiencia y una experiencia de lujo superior, encaja perfectamente con sus planes de desarrollo, demostrando que la nueva apuesta de Las Vegas ya tiene El Salvador está impulsando activamente su industria turística y busca atraer a grandes franquicias para desarrollar hoteles en su costa, donde enfrentan un “déficit habitacional”. Para ello, ofrecen un poderoso incentivo a los inversionistas: cero impuestos sobre la renta. La propuesta de Otonomus, centrada en la eficiencia y una experiencia de lujo superior, encaja perfectamente con sus planes de desarrollo, demostrando que la nueva apuesta de Las Vegas ya tiene a otras naciones listas para poner sus fichas sobre la mesa.





