
RENO, NV.- El gobierno del presidente Donald Trump acordó este viernes permitir la venta de un dispositivo que acelera la velocidad de disparo de los rifles semiautomáticos, una medida que, según organizaciones defensoras del control de armas, podría incrementar el riesgo de tiroteos masivos en el país.
El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) anunció el acuerdo como parte de un arreglo legal con el fabricante de armas Rare Breed Triggers, tras un litigio iniciado por el gobierno del expresidente Joe Biden.
“Este Departamento de Justicia cree que la Segunda Enmienda no es un derecho de segunda clase”, declaró la secretaria de Justicia, Pamela Bondi. “Y nos complace poner fin a un ciclo innecesario de litigios con un acuerdo que mejorará la seguridad pública”.
El dispositivo aprobado es conocido como gatillo de reinicio forzado (Forced Reset Trigger o FRT, por sus siglas en inglés), que permite que un rifle semiautomático dispare más rápidamente al reajustar automáticamente el gatillo después de cada disparo. En 2022, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) los clasificó como ametralladoras ilegales, según la Ley Nacional de Armas de Fuego de 1934. Esta legislación prohíbe la fabricación y comercialización civil de ametralladoras desde 1986, una medida respaldada en su momento por la Asociación Nacional del Rifle (NRA).
El DOJ había presentado una demanda en Nueva York en 2023 contra Rare Breed Triggers para detener la venta de estos dispositivos. Como resultado, se emitió una orden judicial que prohibía su comercialización. Paralelamente, la Asociación Nacional por los Derechos de las Armas (NAGR) interpuso otra demanda en Texas contra la prohibición, obteniendo una decisión judicial a su favor.
El nuevo acuerdo entre el gobierno federal y Rare Breed Triggers resuelve ambos litigios. Según el DOJ, este arreglo se alinea con el decreto firmado por Trump en febrero para reforzar el “derecho a portar armas” garantizado por la Segunda Enmienda.
“Esta decisión marca una nueva era para hacer que el DOJ y la ATF rindan cuentas cuando pisotean los derechos de los propietarios de armas respetuosos de la ley”, afirmó Dudley Brown, presidente de NAGR. “Les hicimos devolver lo que se llevaron, y ese es un precedente que nunca olvidarán”.
El Departamento de Justicia explicó que el acuerdo incluye condiciones específicas relacionadas con la seguridad pública. Entre ellas se establece que Rare Breed Triggers no desarrollará ni diseñará gatillos FRT para ser usados en pistolas y deberá hacer valer sus patentes. La empresa también se comprometió a promover el uso seguro y responsable de sus productos.
El tema ha desatado nuevamente el debate nacional sobre la facilidad de acceso a armamento avanzado y el equilibrio entre el derecho a portar armas y la necesidad de reducir la violencia armada en Estados Unidos.





