
RENO, NV.- Una nueva investigación de la Universidad de Nevada, Reno, alerta sobre una creciente crisis de vivienda en las zonas rurales del estado. El estudio, encargado por la organización Nevada Rural Housing, concluye que en la mayoría de las comunidades rurales es prácticamente imposible para las familias de ingresos medios acceder a una vivienda asequible.
El análisis abarcó 59 comunidades rurales, incluyendo los condados más pequeños y las zonas rurales de Clark y Washoe. Solo 11 de esas comunidades cuentan con viviendas asequibles, según los criterios del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), que establece que los costos de vivienda no deben superar el 30% del ingreso mensual.
Uno de los hallazgos más preocupantes es que casi el 40% de los inquilinos rurales destinan más del 30% de sus ingresos al alquiler, lo que los coloca en situación de carga económica. Además, en 16 de los 17 condados analizados, al menos una cuarta parte de los arrendatarios enfrenta dificultades similares. Aunque los propietarios también se ven afectados, el problema es significativamente más severo para quienes alquilan.
La investigación, desarrollada por el equipo del Nevada Economic Assessment Project de Extension UNR, advierte sobre una escasa oferta de viviendas, envejecimiento del parque habitacional y obstáculos al desarrollo, como normativas de zonificación restrictivas o resistencia comunitaria a proyectos multifamiliares.
Para los expertos, el informe servirá como base para mejorar políticas públicas, asignación de recursos y planificación local. Cada condado recibió un reporte con datos específicos sobre ingresos, costos de vivienda, tendencias poblacionales y disponibilidad habitacional.
Según Extension, los resultados también ayudarán a que los ciudadanos exijan respuestas a sus autoridades. La intención es actualizar estos datos en los próximos años con proyecciones sobre cómo se comportará el mercado hasta 2030.





