Aunque los programas vitales como SNAP (Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria) y Medicaid no sean el foco principal del discurso presidencial del Estado de la Unión, su futuro continúa generando gran incertidumbre para millones de familias en el país desde el año pasado.
Franco Caliz, de Community Change Action, enfatiza la severidad del impacto que estos recortes tendrían, afirmando que, “afectaría a cientos de miles de familias. Es una situación crítica para aquellos que más ayuda necesitan en muchos casos”.
El paquete republicano conocido como “The Big Beautiful Bill” ha propuesto recortes de hasta $187 mil millones de dólares a SNAP, lo que representaría el mayor recorte en la historia de este programa.
Caliz critica esta estrategia, subrayando que “no quieren hablar de esto porque, como usted mencionó, recortó esos fondos para destinar más dinero a otros sectores. Este programa ha sido atacado de forma violenta”.
En cuanto a la asistencia médica, se estima que alrededor de 15 millones de personas podrían perder su cobertura bajo la agenda propuesta.
Caliz plantea una disyuntiva importante: “tenemos que pensar si queremos invertir más en salud pública o si preferimos continuar destinando recursos a una maquinaria de deportaciones que recibió 170 mil millones de dólares en el último año”.
Además, la próxima expiración de créditos fiscales podría dejar a dos millones de personas adicionales sin cobertura. Los republicanos, sin embargo, insisten en que el enfoque debe ser diferente. Héctor Gastélum, un analista conservador, argumenta que las prioridades deberían cambiar: “se tiene que enfocar en los asuntos más urgentes. Lamentablemente, muchas personas dependen del gobierno. Nunca debería ser una prioridad”.
A juicio de algunos analistas conservadores, el presidente debería centrarse en resaltar indicadores de empleo, seguridad y crecimiento económico. Gastélum menciona que se debe hablar sobre la economía, la seguridad nacional y presentar al país cifras sobre la reducción en el costo de la comida y la gasolina, entre otros temas.
Mientras tanto, el Congreso sigue dividido respecto al destino de estos programas. Víctor Alfredo López expresa la preocupación de la ciudadanía: “obviamente, todo el país quiere saber cómo afectará a SNAP, dado que muchas personas dependen de esos fondos para alimentar a sus familias, y creo que el público querrá saber si se podrá aliviar esa situación”.
López advierte sobre un posible deterioro si los políticos de ambos lados continúan enfrentándose sin llegar a un acuerdo: “veremos más programas como SNAP que permanecerán congelados sin financiamiento”.
Para quienes dependen de esta ayuda para alimentarse o acceder a medicamentos, la incertidumbre se mantiene. Como concluye Franco Caliz, los discursos oficiales frecuentemente sirven como distracción: “siempre tratarán de desviar nuestra atención durante estos discursos, como el de hoy en la noche, porque esto afecta lo que pueden pagar y cómo pueden sobrevivir”.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Diane López
24 Feb, 2026





