La Administración Federal de Vivienda, más conocido como la FHA, recientemente anunció que personas que no sean residentes permanentes, ya no podrán calificar para un préstamo FHA, cómo parte del mandato del gobierno del presidente Donald Trump en endurecer las políticas migratorias en Estados Unidos.
Esto incluye a personas con DACA, o cualquier tipo de protección migratoria temporal, y personas sin un estatus legal migratorio en el país. El prestatario deberá tener un número de seguro social válido y tendrá que ser elegible para trabajar legalmente en el país.
“Afortunadamente, todavía existe una opción secundaria que es el préstamo convencional, es más estricto con los puntos de crédito, que no tengas tantas deudas”, dijo el prestamista hipotecario, Jorge Montoya.
En un comunicado, la FHA expresó que los residentes no permanentes están sujetos a leyes de inmigración que pueden afectar su permanencia legal en el país y que la incertidumbre representa un desafío para la FHA, ya que la capacidad de cumplir con sus obligaciones financieras a largo plazo depende de la estabilidad de la residencia y el empleo.
La agencia declaró que la medida inicia este próximo 25 de mayo.





