Reno, NV — Tras la muerte de un niño de 12 años, la demanda de sus padres ha sacudido a la comunidad del norte de Nevada y reabierto el debate sobre el acoso escolar y la salud mental infantil. La familia de Kellen Schatz inició un proceso legal contra la ciudad de Sparks y el Distrito Escolar del Condado Washoe, asegurando que las autoridades no hicieron lo suficiente para protegerlo del bullying que, según afirman, sufrió de manera constante.
La tragedia ha puesto nuevamente bajo la lupa las políticas escolares y el papel de los padres en la detección temprana de señales de alerta.
“La familia de Kellen asegura que su hijo fue víctima de acoso escolar y que las autoridades no hicieron lo suficiente para protegerlo”, se indicó en la denuncia. El caso, que involucra tanto a las instituciones educativas como al municipio, ha generado preocupación entre padres, educadores y especialistas en salud mental de toda la región.
La psicóloga Jodie Dávila explicó que los cambios en el comportamiento son una de las principales señales que deben observarse en los menores.
“Las señales pueden ser escasas, como pueden ser múltiples, pero lo principal es que cambia su manera de ser; un niño que era muy extrovertido empieza a ser muy introvertido”, advirtió.
Los expertos coinciden en que es fundamental mantener conversaciones abiertas y frecuentes con los hijos, así como estar atentos a pequeños detalles: sonreír menos, aislarse o perder interés en actividades que antes disfrutaban.
“Son detalles tan mínimos, pero que, obviamente, uno por el día a día —y no voy a culpar a ningún padre— los pasa desapercibidos”, añadió Dávila.
Además, los especialistas recomiendan involucrarse activamente en la vida escolar de los niños, asistir a reuniones, comunicarse con los maestros y conocer el entorno donde pasan la mayor parte del tiempo.
“Lo que podemos hacer nosotros como padres es involucrarnos en el sistema, involucrarnos con su maestra, con su colegio, con sus reuniones con los directores, ir más allá de lo que normalmente estamos acostumbrados”, enfatizó la psicóloga.
En casa, fomentar la confianza y la autoestima puede ser determinante para que los niños desarrollen herramientas emocionales frente al acoso.
“Cuando en casa el niño es valioso y sabe lo valioso que es, es muy difícil que comentarios negativos le afecten”, señaló Dávila.Autoridades locales no han comentado sobre el proceso judicial en curso, pero el caso ha provocado un llamado urgente a la acción para prevenir futuras tragedias.
Si un padre sospecha que su hijo podría estar siendo víctima de acoso escolar, debe reportarlo de inmediato a la escuela y al distrito escolar, además de buscar orientación profesional. También se puede contactar a la Línea Nacional de Crisis al 988, disponible las 24 horas del día.





