Reno, NV.
A partir del primero de noviembre, los fondos federales del programa SNAP dejarán de estar disponibles, dejando a miles de familias del norte de Nevada sin una de sus principales fuentes de apoyo alimentario. SNAP, conocido por brindar asistencia a hogares de bajos ingresos, representa cerca de 90 millones de dólares mensuales en ayuda a nivel estatal, beneficiando a más de 400 mil personas. En la región norte, unas 77 mil familias dependen de estos fondos para garantizar su alimentación diaria.
Ante esta suspensión, el Banco de Comida del Norte de Nevada está tomando medidas de emergencia para enfrentar lo que describen como una crisis inminente. “Hemos estado comprando alimentos. Hemos estado hablando con todos nuestros donantes y consiguiendo comida. Por lo tanto, estamos preparados para ayudar a nuestros socios a tener más comida”, explicó Jocelyn Lantrip, directora de marketing y comunicación de la organización.
La institución colabora con 140 agencias en todo el estado y muchas de las personas afectadas viven en comunidades rurales. Por ello, el banco de comida está ampliando sus puntos de distribución para garantizar que los alimentos lleguen a quienes más los necesitan. “Creo que tenemos unas 15 cargas en las próximas semanas que distribuiremos a nuestras agencias asociadas, para que las personas puedan acceder a esa comida en muchos lugares diferentes”, agregó Lantrip.
El impacto de la suspensión será severo. Según la organización, por cada comida que distribuyen los bancos de alimentos, SNAP proporciona nueve comidas. Esta diferencia podría dejar a miles de hogares en una situación de vulnerabilidad extrema. Aun así, el Banco de Comida del Norte de Nevada asegura que seguirá firme en su misión. “Tendremos más comida en nuestras distribuciones también porque queremos asegurarnos de que la comunidad sepa que estamos allí. Seguiremos apoyándolos. Y que por favor acudan a nosotros en busca de ayuda. No queremos que la gente deje de comer debido a que SNAP no está disponible”, enfatizó Lantrip.
La institución agradece las donaciones monetarias, de alimentos y de tiempo de los voluntarios, que permiten mantener operativo este esfuerzo comunitario mientras se espera el restablecimiento de los beneficios federales.





