SANTA CRUZ, Calif. En un paso significativo para la comunidad educativa, la Oficina de Educación del Condado de Santa Cruz ha aprobado una resolución que prohíbe el uso de sus propiedades para operativos de cumplimiento de leyes migratorias.
Esta medida pretende asegurar un ambiente seguro para todos los estudiantes y sus familias, impidiendo que los agentes del Immigration and Customs Enforcement (ICE) accedan a los edificios y escuelas bajo la jurisdicción del condado para realizar operativos.
La resolución fue adoptada por la mesa directiva con el propósito de mantener las instalaciones educativas libres de intervenciones migratorias. El documento prohíbe el uso de los edificios educativos del condado, así como de espacios exteriores y estacionamientos, para cualquier planificación, procesamiento u operaciones relacionadas con el control migratorio.
“Prohibimos que los agentes de migración utilicen nuestras instalaciones para establecer, procesar o llevar a cabo cualquier operación de control migratorio”, declaró el superintendente del condado, Faris Sabbah.
La resolución afectará a más de 30 escuelas, beneficiando a aproximadamente 1,300 estudiantes en todo el condado.
El texto es claro en establecer que estas propiedades “no pueden ser utilizadas para la planificación, procesamiento u operaciones de control migratorio”. Con esta acción, la Oficina reafirma su compromiso de mantener las escuelas como entornos acogedores y accesibles para todos los estudiantes, independientemente de su estatus migratorio.
En caso de que agentes federales soliciten acceso a estas instalaciones, el personal tendrá la obligación de requerir la documentación judicial pertinente.
“La única forma en que pueden ingresar es con una orden judicial. Entonces, seguimos un protocolo que cierra todas las escuelas en cuanto sabemos que los agentes de inmigración tienen intención de entrar”, añadió Sabbah.
Líderes comunitarios y padres de familia han manifestado su apoyo a esta decisión, argumentando que refuerza la confianza entre las escuelas y las familias, y contribuye a prevenir el ausentismo escolar mientras se protege el bienestar emocional de los estudiantes.
“Esperamos que todos los distritos escolares del condado sigan este ejemplo. Las escuelas no deben ser campos de batalla, no deben ser zonas de combate”, afirmó Francisco Rodríguez, padre de familia y líder comunitario.
Se anticipa que, como resultado de esta iniciativa, otros distritos escolares en la Costa Central evalúen la posibilidad de adoptar resoluciones similares para avanzar en la protección de los estudiantes y la comunidad educativa.
Fuente original: Noticias Monterey
Por Adriana Frederick Sutton
25 Feb, 2026





