LAS VEGAS, NV – Después de catorce días en los que no se escuchó más que un silencio profundo, la familia del niño de tres años que perdió la vida durante un enfrentamiento con la Policía Metropolitana de Las Vegas ha decidido romper su silencio. En una entrevista exclusiva, los familiares y sus representantes legales han señalado que han encontrado discrepancias críticas entre la versión oficial y lo que ellos presenciaron en el cuerpo del menor, lo que podría dar pie a una demanda formal contra el departamento policial.
Este caso se remonta a la madrugada del martes 3 de febrero, alrededor de la 1:20 a.m., en un complejo de apartamentos local. Lo que se comenzó a reportar como un incidente de violencia doméstica escaló rápidamente cuando Quinton Baker, de 28 años, salió de su vivienda utilizando a su hijo como escudo humano. Según el informe de las autoridades, Baker estaba apuntando con un arma al pecho del niño mientras desobedecía las órdenes de los oficiales.
La situación alcanzó su punto culminante cuando los oficiales Jonathan Lo y Damon O’Donnell dispararon cinco veces contra el sospechoso. La versión de la Policía Metropolitana indica que, casi al mismo tiempo, Baker disparó, resultando en la muerte de su propio hijo en lo que describieron como un “acto de maldad pura”. Baker falleció en el lugar, mientras que el pequeño fue declarado muerto horas después en un hospital tras haber recibido tres impactos de bala, uno de ellos en la cabeza a corta distancia.
No obstante, la defensa familiar encabezada por las abogadas Rinika Peit y Ofelia Markarian critica enérgicamente este informe de balística y la secuencia de eventos descrita. “Al ver el cuerpo del niño, no había ninguna herida visible en la cabeza”, destaca la investigación familiar, lo que contradice directamente la afirmación de la policía sobre un disparo a quemarropa presuntamente realizado por el padre.
Las imágenes obtenidas de las cámaras corporales (bodycams) recientemente publicadas confirman que múltiples disparos fueron realizados por parte de la policía, aunque esto no ha sido suficiente para disipar las dudas entre los familiares. En este momento, los abogados están exigiendo un análisis forense independiente para establecer con precisión qué proyectiles causaron las heridas fatales del niño.
“Estamos evaluando acciones legales”, afirmaron los representantes de la familia, mientras el caso sigue bajo investigación activa. Esta tragedia, que se originó a partir de una llamada al 911 buscando ayuda, ha dejado a una comunidad en la búsqueda de claridad sobre si el uso de la fuerza letal fue el enfoque adecuado para intentar salvar la vida del menor.
Fuente original: Noticias Las Vegas
Por Usiel Teran
27 Feb, 2026





