RENO, NV – Un informe reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ha encendido las alarmas a nivel nacional al revelar que el diagnóstico de autismo y otras condiciones del neurodesarrollo ahora afecta a 1 de cada 31 niños en los Estados Unidos. Aunque la detección ha avanzado, la infraestructura de salud para atender estos casos enfrenta una saturación sin precedentes.
La periodista Merivett Primera conversó con especialistas sobre el desafío que enfrentan los padres, quienes tras recibir el diagnóstico de sus hijos, chocan con una realidad desalentadora: la escasez crítica de profesionales capacitados y listas de espera que pueden extenderse por meses o incluso años.
El sistema de salud superado por la demanda
Gabriela Salcido, fundadora de Roman Empire Agency, señaló que la rapidez con la que han aumentado los casos ha dejado al sector de servicios sin capacidad de respuesta. “Ha pasado tan rápido los diagnósticos que hay mucha necesidad de las personas que trabajan en esta rama”, explicó Salcido.
Esta brecha se agrava debido a los rigurosos estándares estatales para la certificación de terapeutas. Según Salcido, la crisis de personal impide que los niños reciban la atención oportuna que su desarrollo requiere. “Estamos teniendo la crisis y la demanda en proveer estos servicios. Y con los altos requerimientos de los estados se les está haciendo más difícil que la gente que entre a esta rama tenga la certificación y pueda proveer el servicio para los niños”, afirmó.
Señales tempranas y acción inmediata
Ante el colapso de las terapias convencionales, los expertos enfatizan que la observación de los padres es la primera línea de defensa. Identificar señales de alerta a temprana edad y actuar con rapidez es vital para mitigar el impacto de condiciones como el autismo o la discapacidad intelectual.
“También he mirado muchos padres que desafortunadamente no miran las señales; los niños cuando tienen un problema no necesariamente con autismo, pueden tener retardación mental y se tardan demasiado”, lamentó Salcido, quien hizo un llamado a la vigilancia constante del desarrollo infantil.
Estrategias integrales y apoyo estatal
La recomendación para las familias atrapadas en el limbo de las listas de espera es diversificar sus fuentes de apoyo. Los expertos sugieren no depender exclusivamente de un seguro médico privado, sino buscar programas gubernamentales que ofrezcan recursos paralelos.
“Los papás tienen que tener un plan. Tienen que ir al estado, porque el estado también da servicios”, aconsejó la fundadora de Roman Empire Agency. “Tanto la aseguranza que da otro tipo de servicios pueden tener diferentes servicios a la misma vez”.
Finalmente, el primer paso para cualquier tratamiento exitoso es la aceptación familiar. Aceptar el diagnóstico permite crear un ambiente de apoyo en el hogar que favorece el desarrollo del niño, incluso mientras se aguarda por la intervención de un especialista.





