CIUDAD JUÁREZ, México — Ocho meses después del hallazgo de 386 cuerpos embalsamados y apilados en condiciones inhumanas en el crematorio Plenitud, las familias de las víctimas continúan exigiendo justicia. Persisten interrogantes sobre la gestión del caso y la reciente liberación del propietario del establecimiento.
El siniestro descubrimiento sucedió en junio de 2025, cuando las autoridades localizaron los cadáveres en una propiedad a lo largo de la carretera Panamericana. El lugar funcionaba como crematorio y, según los servicios contratados, los cuerpos debieron haber sido incinerados. No obstante, estos permanecieron almacenados sin el proceso correspondiente.
De acuerdo con las investigaciones, las familias pagaron entre 10,000 y 12,000 pesos por servicios funerarios, mientras que las funerarias habrían abonado entre 2,000 y 3,000 pesos al crematorio por cada cremación. Las autoridades estiman que el establecimiento generó ganancias ilícitas de entre 700,000 y 1.2 millones de pesos por servicios que nunca se llevaron a cabo.
Felipe de Jesús Muñoz, quien busca los restos de su madre entre los cuerpos encontrados, describió el impacto emocional del caso: “Fueron tratados sin respeto, sin dignidad, apilados como basura. Imagínese qué puede quedar de un cuerpo después de tantos años en esas condiciones”, declaró.
Cerca de la mitad de los cuerpos aún no han sido identificados, lo que ha prolongado el sufrimiento de las familias y ha impedido que muchas puedan cerrar el proceso de duelo. Verónica Gamboa, cuyo padre fue encontrado entre los restos, afirmó que el proceso ha sido traumático: “Es una pesadilla. Es un trauma que seguimos viviendo y no me he permitido vivir el duelo de mi papá”, comentó.
El caso también ha puesto de manifiesto una profunda crisis de confianza en el sistema funerario local. Karla, quien solicitó omitir su apellido por razones de seguridad, señaló que el hallazgo reveló que algunas familias recibieron cenizas falsas, lo que considera una grave traición. “Es desesperante. Nunca imaginas vivir algo así. Le pido a Dios justicia por mi madre”, exclamó.
La indignación de las familias se intensificó tras la liberación de José Luis A. C., propietario del crematorio, quien obtuvo un amparo. La Fiscalía General del Estado de Chihuahua ha presentado un recurso de revisión para tratar de revertir esta decisión judicial y ha interpuesto una queja ante el Tribunal de Disciplina contra el juez séptimo de distrito, Luis Eduardo Rivas Martínez.
El fiscal general del estado, César Jáuregui, cuestionó la resolución judicial: “No es posible que se diga que no hubo ocultamiento cuando se entregaron cenizas falsas a varias familias. Ese es un dolo evidente”, afirmó.
Para muchas familias, el dolor persiste diariamente. Algunas conservan las urnas que recibieron, a pesar de descubrir que contenían arena o cemento, en la esperanza de poder recuperar algún día los restos reales de sus seres queridos.
Hasta ahora, el caso de crematorio Plenitud sigue sin resolverse completamente. Mientras las investigaciones continúan, las familias mantienen su exigencia de justicia, claridad y dignidad para quienes fueron víctimas de lo que consideran uno de los casos más perturbadores en la historia reciente de Ciudad Juárez.
Fuente original: Noticias El Paso
Por Frida Acuna
27 Feb, 2026





