San Diego, CA — Decenas de líderes religiosos y residentes participaron el miércoles en una vigilia y caminata por las calles de Barrio Logan para expresar solidaridad con las familias afectadas por recientes detenciones migratorias realizadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Acompañados por oficiales de la Policía de San Diego, los asistentes recorrieron aproximadamente una milla mientras oraban y reflexionaban por los miembros de la comunidad que han sido detenidos durante operativos migratorios.
“Estamos tratando de decir que esto está pasando y que, para nosotros, va en contra de la voluntad del Señor”, dijo el padre Scott Santa Rosa.
De acuerdo con los organizadores, más de 16 mil personas en San Diego han sido detenidas por ICE.
Con oraciones y cánticos, los participantes marcharon para llamar la atención sobre el impacto que estas detenciones han tenido en las familias de la región.
“Muchas veces estas detenciones están pasando sin que nadie sepa, entonces necesitamos llamar la atención. Si no salimos, si no denunciamos lo que está pasando, estamos dándole la victoria al otro lado”, agregó Santa Rosa.
Los organizadores señalaron que uno de los principales objetivos de la caminata fue visibilizar las historias de personas que, aseguran, han sido detenidas injustamente.
“A este proyecto le estamos llamando Nuestras Calles, un movimiento que busca elevar las historias de personas que han sido injustamente detenidas en esta comunidad de San Diego”, explicó Javier Diego Jacinto, organizador comunitario.
La marcha concluyó en un parque cercano a la intersección de la Avenida 43 y National Avenue. Según los participantes, en ese lugar fue detenido hace dos meses un hombre identificado como Don Pepe, cuando salía de su casa rumbo al trabajo.
“Pepe tiene 33 años, esposa y tres hijos, incluyendo un bebé de ocho meses. Nada de eso pareció importarles”, señalaron durante el evento.
Para muchos de los asistentes, casos como el de Don Pepe reflejan el impacto emocional que las detenciones tienen en las familias y en la comunidad en general.
“Cada vez que se llevan a alguien, es un dolor para nosotros. Como personas de fe estamos sufriendo por dentro, en el corazón”, dijo Eva Equihoa.
“Yo tengo familiares que también han sido detenidos y es muy triste y doloroso”, agregó.
Los participantes afirmaron que continuarán organizándose y alzando la voz contra las detenciones realizadas por ICE mientras esperan cambios en las políticas migratorias y en la situación de las familias afectadas.
Fuente original: Noticias San Diego
25 Jun, 2026

