
RENO, NV.- En medio de las crecientes tensiones sobre los recursos hídricos compartidos entre México y Estados Unidos, la jefa de Gobierno mexicana, Claudia Sheinbaum, respondió a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien cuestionó el cumplimiento del tratado de aguas vigente entre ambos países.
El tratado establece que Estados Unidos entrega agua del Río Colorado a México, y a su vez, México debe entregar una cantidad equivalente desde el Río Bravo. No obstante, el cambio climático y la disminución de los niveles de agua en las cuencas mexicanas han generado dificultades para cumplir con lo estipulado.
Sheinbaum enfatizó que la institución encargada de revisar el tratado considera que es un acuerdo justo, y que no se trata de romperlo, sino de buscar fórmulas viables para su cumplimiento: “Lo que se busca son propuestas técnicas que permitan que ese tratado se cumpla, pues lo que ha pasado es que hay menos agua en el Río Bravo”.
Según explicó la mandataria, se han sostenido varias mesas de trabajo en las que México ha enviado una propuesta detallada sobre la cantidad de agua que puede entregar en distintos puntos de forma inmediata. Además, el gobierno está considerando el comportamiento de la temporada de lluvias de este año para evaluar cuánto más se podría aportar hacia el segundo semestre.
Sheinbaum también informó que solicitó al secretario de Agricultura de México establecer contacto con su homóloga estadounidense, en un esfuerzo por mantener una coordinación binacional técnica y diplomática: “Creo que en estos días se va a llegar a un acuerdo razonable, no veo que vaya a ser un tema de conflicto”, aseguró.
La mandataria también se refirió a un acuerdo celebrado durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en el cual México se comprometió a construir una planta de tratamiento de aguas, mientras que Estados Unidos debía ampliar su infraestructura en California.
“El expresidente AMLO hizo algo muy bueno”, dijo Sheinbaum. “Se hizo un acuerdo para que el tratamiento del agua, una parte se hiciera en México y otra parte se ampliara la cantidad de agua que tenía que tratarse del lado de California”. Mientras que la planta en México está a punto de concluirse, en Estados Unidos aún no se ha iniciado la ampliación correspondiente.
“Si no hay agua, ¿cómo la entregas?”
Uno de los puntos centrales que plantea México es la disponibilidad física del recurso. La mandataria subrayó que las entregas de agua dependen de lo que existe en las cuencas. “En el caso de la entrega de agua, tiene que ver con la disponibilidad de agua. Si no hay agua, cómo la entregas”, puntualizó Sheinbaum, insistiendo en la necesidad de revisar el tratado desde una perspectiva climática actualizada.





