
RENO, NV.- El miércoles, el presidente Donald Trump anunció una nueva oleada de aranceles a importaciones provenientes de varios países, generando inquietud en mercados internacionales. Sin embargo, México logró quedar fuera de estas medidas, un hecho que la presidenta Claudia Sheinbaum celebró abiertamente durante su conferencia matutina del jueves.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum reconoció que la exclusión de México y Canadá de los aranceles fue posible gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en vigor desde 2020, y a lo que calificó como una relación de “respeto mutuo” entre ambos gobiernos.
“Nuestros lazos económicos y diplomáticos con Estados Unidos son fuertes. Esta decisión reafirma la importancia del diálogo y la cooperación”, dijo la mandataria.
Los nuevos aranceles anunciados por Trump afectan a importaciones de Europa, Asia, África y el Pacífico, con impuestos que alcanzan hasta el 25% en productos clave como automóviles, acero y componentes electrónicos. En contraste, los países del T-MEC quedaron exentos, una medida que Sheinbaum considera beneficiosa para México.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, también celebró la decisión del gobierno estadounidense. En declaraciones ofrecidas el jueves, Ebrard señaló que la exclusión de México podría traducirse en un aumento de la competitividad del país frente a otros mercados internacionales.
“Ahora es más barato hacer negocios en México que en muchos otros países”, aseguró el funcionario, subrayando que las condiciones actuales abren una ventana de oportunidad para atraer inversiones y fomentar el crecimiento de las exportaciones.
A pesar de la exención, tanto Sheinbaum como Ebrard señalaron que aún quedan desafíos por resolver, ya que ciertos productos mexicanos, como el acero, el aluminio y los automóviles, siguen sujetos a políticas arancelarias específicas. Algunas de estas tarifas ya están en proceso de implementación y podrían afectar sectores clave de la economía mexicana.
Por ello, el gobierno de Sheinbaum se comprometió a mantener un canal de comunicación abierto con la administración Trump, buscando avanzar hacia una reducción progresiva de esos aranceles específicos. La mandataria reafirmó su intención de defender los intereses comerciales del país y de fortalecer la cooperación económica en la región.
En los últimos meses, las autoridades de ambos países han intensificado su colaboración no solo en comercio, sino también en seguridad fronteriza, migración y combate al narcotráfico. Esta coordinación ha sido clave para mantener la estabilidad bilateral y enfrentar desafíos compartidos.





