SAN DIEGO, CA – La lucha contra el crimen organizado en la frontera ha dado un golpe significativo. Tras meses de intensas operaciones, varios cabecillas del cártel de Tijuana, que se mantenían en libertad hace menos de 300 días, ahora enfrentan la justicia federal.
“Sagitario, Chavo Félix, Flaquito, Payo, Ruiz Flaco, y ellos son solo el principio,” comentó Víctor White, un Fiscal Federal Ejecutivo, refiriéndose a la serie de capturas que han debilitado la estructura del cártel.
El caso más reciente y de mayor impacto involucra a René Arzate-García, conocido como “La Rana”, quien ha sido identificado como el jefe de plaza en Tijuana y es presuntamente responsable de supervisar el tráfico de drogas hacia la región de San Diego.
Los cargos en contra de Arzate-García y su hermano Alfonso han escalado a un nivel sin precedentes, incluyendo narcoterrorismo y conspiración internacional para distribuir fentanilo y cocaína, además de lavado de cientos de millones de dólares. Su control de la plaza de Tijuana ha sido consolidado a lo largo de 15 años mediante una violencia sistemática.
“Ambos llevaban cargos y acusaciones aquí en el distrito sur de California desde el 2014 por narcotráfico,” destacó el Fiscal Federal Ejecutivo.
Documentos judiciales indican que su grupo operaba con una sofisticada estructura paramilitar. Utilizaban drones para vigilancia e incluso drones armados, lo que representa una amenaza directa a la seguridad fronteriza.
“Estamos conscientes del impacto devastador que generan; el derrame de sangre es brutal… las organizaciones terroristas extranjeras no se detienen en ninguna frontera, y la justicia tampoco debe tener fronteras,” afirmó White. La investigación ha confirmado la presencia operativa del cártel en Estados Unidos, respaldada por imágenes de vigilancia obtenidas en San Diego.
La Agencia de Control de Drogas (DEA) de San Diego enfatiza la magnitud del tráfico de drogas asociado a este grupo. “El año pasado, aquí en San Diego, se incautaron más de 12 millones de píldoras de fentanilo, una cantidad que podría matar a cada persona en la ciudad,” explicó James Nunnallee, Agente Especial de la DEA en San Diego.
El Gobierno Federal ha dado un paso decisivo al designar formalmente a Arzate-García como narcoterrorista. Esta figura jurídica permite imponer penas más severas y asignar recursos adicionales para su captura.
“Con el apoyo del Estado, tenemos una recompensa de cinco millones de dólares… Esto enfatiza que él es una amenaza inminente para el público y la seguridad,” concluyó el Agente Especial de la DEA, subrayando que la investigación continuará hasta desmantelar por completo la red.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Diane López
26 Feb, 2026





