LAS VEGAS, NV — El caso de Cristian Valente, un adolescente mexicano de 15 años, ha tomado un giro devastador para su familia. Lo que comenzó como la alegría de encontrar al menor después de tres días de ausencia se ha convertido en una feroz batalla legal y migratoria que mantiene a su padre, Javier Rosas Díaz, en prisión y bajo la inminente amenaza de deportación.
La tragedia se inició el 15 de febrero, cuando Cristian fue visto por última vez. Días más tarde, el menor fue localizado vagando, aparentemente bajo el efecto de drogas. En un acto de responsabilidad paterna, Rosas Díaz llevó a su hijo de inmediato a un hospital para que recibiera atención médica. Fue allí donde la policía de Las Vegas intervino, arrestando al padre tras observar lesiones físicas en el adolescente.
“La policía arrestó a mi primo. Según tengo entendido, es por los golpes que tenía mi sobrino… en la espalda y en los pies, pero él había estado perdido durante tres días”, relató un primo de Javier en una entrevista. La familia sostiene que las heridas no fueron causadas por el padre, sino son el resultado del tiempo que el menor pasó en la calle o de una supuesta extorsión: “Incluso para entregárselo, le pidieron dinero, lo extorsionaron con 3,000 dólares”, añadió el familiar.
A pesar de que un juez ordenó la liberación de Javier Rosas Díaz solo dos días después de su arresto al desestimar los cargos de supuesta negligencia, su libertad fue breve. Debido a las estrictas políticas migratorias actuales bajo la administración del presidente Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) asumió la custodia del padre al no contar con estatus legal en el país.
La abogada Silvia Mintz advierte que este tipo de situaciones se están volviendo frecuentes: “Aún cuando los cargos criminales sean desestimados, si existen órdenes migratorias activas o la policía detecta que alguien no tiene papeles, eso puede conducir a la apertura de un caso migratorio y a la detención del individuo”.
Ahora mismo, Rosas Díaz se encuentra en un centro de detención enfrentando una presión constante para acelerar su salida del país. “Me ha dicho que le han solicitado que firme su deportación”, comentó su primo, añadiendo que Javier no cuenta con representación legal debido a que “el dinero que tenía lo utilizó para el cuidado de su hijo”.
Mientras Cristian se encuentra bajo el cuidado del Departamento de Protección de Menores, el futuro de la familia dependerá de una audiencia programada para el próximo 19 de marzo. La abogada Mintz señala que la Meta final, si se confirma la seguridad del menor, podría ser la reunificación familiar en México a través del consulado, evitando así la separación definitiva entre padre e hijo.
Fuente original: Noticias Las Vegas
Por Usiel Teran
24 Feb, 2026





