
RENO, NV.- Las recientes políticas y declaraciones del gobierno de EE.UU. han generado preocupación entre turistas internacionales, afectando las visitas al país y el flujo de ingresos del sector. Varios viajeros han manifestado que no se sienten bienvenidos o seguros en Estados Unidos, mientras que algunos han optado por boicotear su economía, argumentando que las acciones del gobierno podrían estar desestabilizando a sus aliados.
El sector turístico estadounidense ya enfrentaba dificultades para recuperarse de la pandemia, principalmente debido a la fortaleza del dólar y los largos tiempos de espera para visas. Sin embargo, la incertidumbre política y las nuevas medidas arancelarias han agravado la situación.
La empresa Tourism Economics ajustó sus previsiones para 2025, estimando una reducción del 5.1% en los viajes internacionales y una caída de $18,000 millones en gastos. Uno de los descensos más notorios proviene de Canadá, donde tras la imposición de nuevos aranceles, el número de viajeros que cruzaron la frontera en automóvil cayó un 24% en febrero en comparación con el mismo período de 2024. El impacto se refleja también en la aviación: United Airlines ha reducido la frecuencia de vuelos a Canadá debido a una “gran caída del tráfico canadiense”, según su director ejecutivo, Scott Kirby.
Ante la incertidumbre en las fronteras estadounidenses, países como Reino Unido, Alemania y Canadá han actualizado sus advertencias de viaje, destacando que la exención de visado no garantiza la entrada y que los visitantes podrían enfrentar detención o arresto si se sospecha que infringen las normas migratorias.
Estas alertas han generado preocupación en Las Vegas, un destino que depende en gran medida del turismo internacional. Reino Unido y Alemania, dos de sus principales mercados emisores de visitantes, podrían reducir el número de turistas enviados a la ciudad. Además, Finlandia y Dinamarca han expresado preocupación por las restricciones en las opciones de género en las visas estadounidenses, lo que podría afectar a los viajeros transgénero y disuadirlos de visitar EE.UU.
La posible caída en la llegada de turistas afectaría directamente los ingresos de hoteles, casinos, restaurantes y tiendas en Las Vegas y otras ciudades turísticas del país. Algo que definitivamente autoridades locales y los sectores involucrados, deberán tomar en serio y pensar en medidas para garantizar la seguridad y la inclusión de los visitantes a fin de mantener la competitividad del destino en el ámbito global.





