
RENO, NV.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) ha suspendido la financiación de dos programas clave que apoyaban la compra y distribución de alimentos de origen local en Nevada. Esta decisión, parte de los recortes presupuestarios implementados por la administración del presidente Donald Trump, podría afectar tanto a los bancos de alimentos como a los productores agrícolas del estado.
A principios de marzo, el Departamento de Agricultura de Nevada recibió notificaciones de terminación para dos subvenciones:
- Programa de Acuerdo Cooperativo de Alimentos Locales para Escuelas (LFS)
- Programa de Acuerdo Cooperativo de Asistencia para la Compra de Alimentos Locales 2025 (LFPA)
Estas iniciativas ayudaban a financiar la compra de productos locales para las escuelas y bancos de alimentos de Nevada, apoyando a agricultores y procesadores de la región.
Uno de los programas afectados es Home Feeds Nevada, una iniciativa estatal que permitía la compra de alimentos a productores locales para abastecer a los dos principales bancos de alimentos del estado:
- Banco de Alimentos Three Square del Sur de Nevada
- Banco de Alimentos del Norte de Nevada
Con la eliminación de estos fondos, el Departamento de Agricultura de Nevada confirmó que el programa “seguirá existiendo, pero no funcionará”, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria de miles de familias.
Three Square, una de las organizaciones más afectadas, distribuyó más de 41 millones de comidas el año pasado, equivalentes a 49 millones de libras de alimentos. Sin estos recursos, se teme una disminución en la cantidad de alimentos disponibles para las comunidades más vulnerables.
Otro de los sectores afectados, es el de los agricultores de Nevada, quienes también podrían enfrentar dificultades tras la eliminación de estas subvenciones, ya que dependían de estos programas para comercializar sus productos de manera estable.
“En todo el país, esto tendrá un impacto drástico en la comunidad agrícola, ya que, cuando este tipo de programas se eliminan; las granjas se ven obligadas a buscar a alguien que les compre sus alimentos”, declaró un portavoz del sector agrícola al Las Vegas Review-Journal.
El presidente Donald Trump ha justificado estos recortes como parte de su estrategia para reducir el déficit presupuestario federal, que actualmente asciende a 1,15 billones de dólares, según datos oficiales. Sin embargo, organizaciones comunitarias y defensores de la seguridad alimentaria han expresado su preocupación por el impacto de estas medidas en los sectores más vulnerables, así como en los agricultores locales que ahora deberán encontrar nuevas formas de comercializar sus productos sin el respaldo de estos programas federales.
Mientras las organizaciones afectadas buscan alternativas para mitigar el impacto de los recortes, expertos en seguridad alimentaria advierten que la eliminación de estos fondos podría incrementar la inseguridad alimentaria en el estado y afectar la economía de los pequeños productores.





