LAS VEGAS, NV.- El congresista demócrata Al Green fue escoltado fuera del Congreso la noche del martes tras interrumpir el mensaje a la nación del presidente Donald Trump. En un hecho inédito en la historia reciente del país, el legislador por Texas protestó en plena intervención del mandatario, lo que llevó al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, a ordenar su retiro del recinto.
La tensión en el Capitolio se hizo evidente durante el discurso del presidente, que se extendió por una hora y 42 minutos. Mientras los legisladores republicanos respondían con aplausos y vítores a las palabras de Trump, los demócratas se mantuvieron en silencio, con expresiones serias. Fue en este contexto que Green, de 78 años, se puso de pie y alzó su bastón en señal de protesta, expresando su rechazo a las propuestas de recortes en programas sociales como Medicaid.
“Este es el país más rico del mundo, pero hay gente que no recibe una buena atención médica. Tenemos que hacerlo mejor y ahora estamos a punto de recortar Medicaid, que es para los más pobres”, declaró el congresista posteriormente a la prensa.
El momento generó una fuerte reacción en la sala. Los legisladores republicanos corearon “¡USA! ¡USA!”, mientras Johnson golpeaba el mazo exigiendo orden. Al no obtener respuesta de Green, ordenó al Sargento de Armas escoltarlo fuera del hemiciclo.
Más tarde, el congresista defendió su acción en redes sociales, afirmando que “valió la pena” manifestarse contra los recortes presupuestarios propuestos por la administración Trump. “Aceptar el castigo vale la pena para que la gente sepa que algunos de nosotros vamos a oponernos al deseo de este presidente de recortar Medicare, Medicaid y la Seguridad Social”, escribió en su cuenta de X.
Un discurso con un tono divisivo
El mensaje de Trump estuvo marcado por un tono partidista, en el que criticó en repetidas ocasiones la gestión de su predecesor, Joe Biden, y promovió sus propias políticas económicas y migratorias. Durante su intervención, el mandatario elogió a Elon Musk por su trabajo en la reestructuración del gobierno, reafirmó su postura en favor de los aranceles a países como México, Canadá y China, y anunció la creación de una “tarjeta dorada” para atraer inversionistas de alto nivel al país.
El presidente también insistió en que los recortes presupuestarios no afectarían a programas como Medicaid, aunque analistas y legisladores demócratas han expresado su preocupación por las amplias reducciones en el gasto público propuestas por la administración.
La oposición demócrata no se limitó a la protesta de Green. Varias congresistas, incluida la expresidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, vistieron de rosa en señal de rechazo a las políticas del mandatario, mientras que otros legisladores sostenían carteles con palabras como “falso” o “mentiras” en referencia a algunas afirmaciones del presidente.
La importancia del bipartidismo
La interrupción de Green y las reacciones tanto de republicanos como de demócratas reflejan la profunda polarización que vive el país. Sin embargo, la existencia de un Congreso bipartidista sigue siendo fundamental para el equilibrio democrático. A pesar de las diferencias ideológicas, la cooperación entre ambos partidos resulta clave para la aprobación de leyes y políticas que beneficien a la ciudadanía.
El Congreso, como representación del pueblo estadounidense, tiene la responsabilidad de trabajar en conjunto, aun cuando las posturas sean divergentes. La negociación y el diálogo entre partidos han sido, históricamente, elementos esenciales en la construcción de políticas públicas que respondan a las necesidades del país.





