Bora Milutinovic, el célebre entrenador que llevó a la selección mexicana a los cuartos de final en el Mundial de 1986, ha sido objeto de análisis reciente sobre su compensación económica durante el torneo. Se estima que a Milutinovic se le pagaron alrededor de 1.5 millones de dólares por su labor al frente del equipo nacional. Este monto refleja tanto su importancia como técnico como su capacidad para influir en el rendimiento de sus jugadores en la competencia mundial.
La historia de Milutinovic en el fútbol no solo se limita a sus victorias y derrotas, sino que también se entrelaza con el contexto social y económico de México en ese momento. El éxito de la selección mexicana, que alcanzó una destacada actuación en su casa, fue un punto culminante que contribuyó a la popularidad del fútbol en el país. Durante años, Milutinovic ha dejado una huella indeleble en la historia del fútbol mexicano, siendo recordado no solo por su estrategia y liderazgo, sino también por lo que representó para el deporte en una época crucial.
Es interesante observar cómo estos datos económicos pueden ayudar a entender mejor el valor y el impacto cultural que el fútbol tiene en la sociedad mexicana. Fútbol, en su esencia más pura, es entretenimiento, pero también es un símbolo de unidad y orgullo nacional, como lo demostró el Mundial de 1986.
A medida que se hacen estos análisis, se vuelve evidente que la historia de Bora Milutinovic sigue viva entre los aficionados al fútbol, recordándonos cómo el deporte puede transformar y conectar a las personas en momentos inolvidables. La figura de Milutinovic no solo es un testimonio del talento en el campo, sino también de las realidades económicas que acompañan a los grandes eventos deportivos.
Por Mediotiempo
6 Jan, 2026





